Cuece el arroz y la canela: En una olla pequeña, coloca el arroz, la raja de canela y las 4 tazas de agua. Pon a fuego medio-alto y deja que hierva durante 15-20 minutos, hasta que el arroz esté muy blandito y haya absorbido casi toda el agua (debe verse reventado). Retira del fuego y deja que se entibie un poco.
Prepara la base líquida en la licuadora: Vierte el líquido completo de la lata de leche evaporada y la lata de leche condensada en el vaso de la licuadora.
Licúa todo junto: Agrega a la licuadora el arroz cocido junto con la canela y el agua de cocción que haya quedado. Licúa a máxima potencia durante varios minutos, hasta que el arroz y la canela estén completamente pulverizados y la mezcla se vea homogénea (sin grumos).
Cuela la mezcla: Coloca un colador de malla fina sobre una jarra o recipiente grande (de 5 a 6 litros de capacidad). Vierte la mezcla licuada y, con la ayuda de una cuchara, presiona bien el residuo para extraer todo el líquido. Desecha el bagazo de arroz que quede en el colador.
Acomoda y endulza: En la jarra con el concentrado ya colado, añade el azúcar al gusto (te recomiendo empezar con 1 taza). Comienza a verter agua fría mientras revuelves, hasta alcanzar los 5 o 6 litros (o hasta que tenga el sabor que te guste). Mezcla muy bien para que el azúcar se disuelva por completo.
Prueba, sirve y decora: Prueba la horchata y ajusta el azúcar si lo necesita. Agrega el hielo al gusto, sirve en vasos altos y espolvorea un poco de canela en polvo por encima para darle ese toque final. ¡Disfruta bien fría!