Preparar las fresas: Retira los tallos verdes de las fresas y córtalas en mitades para facilitar el licuado. Si usas fresas congeladas, sácalas directamente del congelador (no es necesario descongelarlas).
Licuar: Agrega a la licuadora la leche, las fresas, el helado, el extracto de vainilla y el azúcar o leche condensada (si vas a usarla). Si prefieres la malteada más fría y no usas fresas congeladas, añade hielo al gusto en este paso.
Mezclar: Licúa a velocidad media-alta por aproximadamente 30 a 45 segundos, o hasta obtener una textura espesa, suave y completamente integrada sin grumos.
Servir: Vierte la mezcla en un vaso alto. Decora al gusto con una generosa capa de crema batida (chantilly), un chorrito de sirope de fresa y coloca una fresa entera en el borde del vaso para darle un toque especial.
Sirve inmediatamente con un popote y disfruta de esta refrescante malteada.